...no tenía que haber echo excepciones, debí matarlos a todos...
Llega un momento en que no puedes evitar preguntarte si naciste para ser perro o dueño, sin embargo la experiencia te demostrara siempre que solo tú eres el amo y señor de tus pasos, de tu vida, de tu destino...de tí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario