26 agosto 2010

De ventanas de papel y castillos varios

Idiota de ella, que vivía en su castillo de mentiras e ilusiones sin creer lo que veía por la ventana, pobre desdichada que cuando le llegó la hora de salir al exterior la realidad la deboró sin piedad, ilusa enamorada que creyó cada palabra que el principe de su castillo le regalaba al oido en las noches frías de tormenta que azotaban los muros de la fortaleza.

Pobre...pobre...pobre princesa, de lágrimas de fresa.


24/8/09


A lo mejor...la princesa echaba de menos a su pájarillo, aquel petirojo que le cantaba cada mañana en el marco de la ventana...y por eso soltaba suspiros con sabor a algodón de azucar y chicle, para ver si aquellos sonidos de nostalgia volaban lo suficientemente alto para embriagar al pequeño pajarillo y recordarle que cada mañana le esperaba la princesa, sentada en la misma silla, de cara a la misma ventana, que nunca era la misma.


21/8/09

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