Te levantas una mañana, segura de tus decisiones, no cedes al impulso de llorar, te lanzas, lo consigues...
Y todo porque alguna vez pudiste haber terminado con todo y no lo hicistes.
Aplaudes silenciosamente a tus lágrimas para animarlas a largarse de tu corazón, pero es tarde, demasiado tarde, ya estás totalmente hundida de nuevo, y con todos esos pensamientos que odiaste arrancandote a pedazos el corazón.
Amor, no te quiero, dejame en paz de una vez...vete a regalar ilusiones a quien aun le queden lágrimas...

No hay comentarios:
Publicar un comentario